Consejos de uso (14): ¿Cuando y por qué cambiar las fresas del molino de café?


Normalmente la cafetera se lleva todos los elogios cuando disfrutamos de un buen café y se menosprecia la función del molino. Puede parecer que su papel sea secundario, pero nada más lejos de la realidad.

Un molino mal ajustado será un café impresentable y, de la misma forma aunque menos evidente, unas fresas gastadas darán un café de peor calidad. En estos casos, el café sufre un recalentamiento durante el proceso de molido que afectará a su sabor y su presencia. El café nunca deberá superar los 45ºC en el proceso de molido.

Cuánto tarda a ser molido y a qué velocidad, determinarán la calidad del producto final. Por eso al escojer un molino debemos tener en cuenta cuestra producción.  Un profesional os aconsejará, según las necesidades, si es mejor un molino con fresas planas o cónicas y de qué diámetro.


La velocidad de rotación del motor (entre 900 y 1400 rpm) la determinará el diámetro de las fresas.

Calcular el cambio de fresas puede resultar complejo, ya que puede variar mucho entre distintas marcas y tipos de fresas, pero os dejamos un cuadro con los dos tipos de fresas más habituales en cafeterías.



Para mejorar aún más la calidad del café, recordad que debemos evitar tenerlo molido durante mucho rato en el dosificador, ya que se degrada hasta cincuenta veces más rápido que en grano.


Y si soys puristas del café, quizá os interese saber que hay productos para limpiar el molino y eliminar restos de aceite y olores y sabores desagradables.




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